Desafíos para el futuro

En un seminario web promovido por la Asociación Smart Waste Portugal (ASWP) y la Fundación de Serralves (FS), André de Albuquerque, director ejecutivo de Bondalti, habló del papel de la industria química en el camino hacia la sostenibilidad. Sobre lo mucho que ya se ha hecho y sobre los desafíos para el futuro.

Hace mucho que la sostenibilidad forma parte de la realidad diaria de la industria química, remarcó André de Albuquerque durante el debate "Reindustrialización para la circularidad", refiriéndose a la reducción, en los últimos 30 años, del "consumo de energía eléctrica en un 13 %, del petróleo en un 30 % y de las emisiones de gases de efecto invernadero en un 58 %, duplicando el consumo de energías renovables y de biocombustibles, superando la media de la industria manufacturera en Europa" en la reducción de la intensidad energética.

 

Pero aún hay un largo camino por recorrer y el "tema del carbono" es un desafío: "A diferencia de lo que se puede hacer en la producción de energía, no es posible descarbonizar la producción de un conjunto de productos de química orgánica que son esenciales para disponer de los bienes básicos de nuestro día a día, como un frigorífico, un automóvil o equipos médicos, sin los cuales nos enfrentaríamos a un enorme retroceso en nuestra civilización", explicó el director ejecutivo de Bondalti.

 

Por lo tanto, la industria química es un "actor ineludible" en la descarbonización de la economía, y Bondalti asume el desafío con una importante apuesta por la circularidad: "En el Complejo Químico de Estarreja", ejemplificó André de Albuquerque, "pasamos a producir un tercio de nuestras ventas de cloro a partir de un subproducto del cliente principal, sustituyendo la materia prima tradicional (sal) y consumiendo solamente energía eléctrica, que ya tiene un porcentaje renovable significativo".